
Santo Domingo, 6 de septiembre de 2026.— El presidente Luis Abinader aseguró que no utilizará su recién asumida posición como presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para favorecer o imponer a un determinado dirigente como candidato presidencial de cara a las elecciones de 2028.
Durante el acto de clausura de la XXIV Convención Nacional Ordinaria del PRM, donde fue proclamado para dirigir la organización durante el período 2026-2030, Abinader sostuvo que su principal compromiso será fortalecer la institucionalidad, la democracia interna y la unidad del partido.
“No llego para construir una candidatura ni para imponer un heredero o heredera político”, afirmó el mandatario al dirigirse a los dirigentes y miembros de la organización oficialista.
Abinader reconoció que dentro del PRM existen diferentes aspiraciones de cara al próximo proceso electoral y consideró legítimo que varios dirigentes procuren alcanzar la candidatura presidencial. Sin embargo, llamó a los miembros del partido a evitar que la competencia interna provoque divisiones o ponga en riesgo la cohesión de la organización.
Explicó que serán los propios miembros del PRM, mediante los procedimientos democráticos establecidos, quienes tendrán la responsabilidad de escoger a su candidato presidencial, mientras que la decisión definitiva corresponderá a los ciudadanos en las elecciones generales de 2028.
El jefe de Estado también manifestó su confianza en que el PRM continuará ganando elecciones y afirmó que la organización tiene “muchas más victorias por delante”, dejando planteada la intención del partido de permanecer en el poder después de los comicios de 2028.
Abinader llama a fortalecer la confianza ciudadana
En su primer discurso como presidente del PRM, Abinader exhortó a los dirigentes a ejercer la política como una herramienta de servicio y a mantener una actitud de respeto hacia quienes sostienen posiciones diferentes.
Señaló que la confianza de la población no se obtiene únicamente mediante discursos, sino a través de la conducta de los dirigentes, los resultados de su gestión y el ejemplo que ofrecen a la sociedad.
Asimismo, reconoció que el país todavía enfrenta importantes desafíos, entre ellos el costo de la vida, la seguridad ciudadana, la calidad de los servicios públicos y la creación de mayores oportunidades para los jóvenes.
Nueva dirección apuesta por la unidad
Durante la convención también asumió como secretario general del PRM Juan Garrigó Mejía, quien planteó la necesidad de estrechar la relación entre el partido, el Gobierno y la ciudadanía.
Garrigó Mejía sostuvo que la política debe asumirse como un compromiso permanente con la sociedad y como una responsabilidad que debe traducirse en resultados concretos.
Por su parte, Deligne Ascención, juramentado como vicepresidente ejecutivo del PRM, colocó la preservación de la unidad interna entre las principales prioridades de la nueva dirección.
Ascención advirtió que la cohesión partidaria no debe darse por garantizada y llamó a fortalecerla ante las futuras aspiraciones políticas que surgirán dentro de la organización.
“Ninguna aspiración individual puede estar por encima del interés colectivo”, sostuvo, al señalar que el partido y su compromiso con el país deben prevalecer sobre cualquier proyecto personal.
La proclamación de Abinader formaliza su llegada a la presidencia del PRM para los próximos cuatro años, luego de que su elección fuera aprobada mediante una plancha unitaria y sin oposición. Su gestión estará marcada, entre otros desafíos, por la conducción del partido hacia el proceso de selección del candidato presidencial que competirá en las elecciones de 2028.





